Carta de un cartón a otro

Hola busca, estamos de acuerdo con tu berretín, el que le cantaste el otro día la retacón de Alta Gracia, y la busseca es el jueves a la noche. Le vamos a dar una biaba al doasa. ¿Mucho bagre, mucho bagayo en el bailongo? Un bacán como vos solo rasca minas buenas me imagino. NO les des  bola a las gringas, son todos grupos que les gusta el tango, aspamento de mujer extraña. Atenti viejo, no te engañés con esas atorrantas y no levantés requechos. Se hacen las vampiresas de varieté pero no se le animan ni al 69. Retobate ante el destino y, de última, buscate una potranca que siga tu mismo camino. Un bailarín como vos, ¡con esa pinta, esa percha, esos tamangos! ¿A qué percanta no va a  levantar? ¡Qué rico tipo que sos! Cuando veo como disfrutas de la vida se me sube la mostaza. Ando medio mufado y mi mistonga alma está preocupada por el morlaco. Vos quedate en el molde, que bondiola y mondongo siempre hay. Después de todo siempre se puede morfar. Lo estoy pensando, en cualquier momento me hago esquifrunista y les doy el esquinazo a los giles del rioba. No sé, me parece que estoy medio colifato, siento que está todo al vesre y ahora extraño Buenos Aires, es como que estoy en orsai. Los opas, los otarios y los ortivas de este pueblo me tienen cansado. Bueno pibe, me tomo el olivo, ando pachorriento, tengo fiaca y una grela bárbara y ya estoy hablando a la macana. Vos hacete el oso y usa la pensadora que para eso la tenés. No seas tilingo, comprate buenos timbos, que un tira como vos, con esa pinta, es una fija que va a hacer suspirar a las féminas. No me fallés, no seas manflora, no me vengas con sanatas, no seas jovato, yo te juno, no te hagás el retobado, manyá bien estás palabras, sé malevo, y si no andá a cantarle  a Magoya.